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Santiago De La Cruz

¿Dolor de oídos? ¡Hay naku! Cómo compensar como un buceador de verdad

¿Te duelen los oídos? Eso es porque eres un vago. El Tatay Santiago te enseña a despejar tus oídos correctamente usando Valsalva, Frenzel y Toynbee. Deja de llorar y lee esto.

¿Dolor de oídos? ¡Hay naku! Cómo compensar como un buceador de verdad

Hay naku. Ayer tuve un cliente. Un joven de la ciudad. Tenía la computadora de buceo más nueva. Parece una nave espacial en su muñeca. Tenía esas aletas divididas. ¿Sabes?, esas que parecen una cola de pez cortada por la mitad. Inútiles. Sin fuerza en la corriente.

Pero bueno. Lo bajo. Vamos a los Cañones aquí en Puerto Galera. Corriente fuerte. Buen buceo. Bajamos tal vez tres metros. ¡Solo tres metros! Y empieza a agitar las manos como un pollo ahogándose. Se señala el oído. Pone una cara como si hubiera comido un mango verde muy agrio.

Le hago la señal. "Compensa". Él sacude la cabeza. Subimos. Se acabó el buceo. Cinco minutos. Pérdida de tanque. Pérdida de gasolina del bote.

Me dice en el bote: "Tatay Santiago, me duelen mucho los oídos. Tal vez el agua está muy pesada hoy".

Sus maryosep. El agua pesa lo mismo que hace cuarenta años. El problema no es el agua. El problema es que no sabes cómo arreglar tus oídos. Confías en la tecnología pero olvidas tu propio cuerpo.

Escúchame. Te voy a enseñar. Sin palabras elegantes. Solo cómo bucear sin que te explote la cabeza.

La anatomía: El tubito en tu cabeza

¿Crees que tu oído es solo esa cosa al lado de tu cabeza para colgar los lentes de sol? No. Por dentro es una máquina.

Está el oído externo. El agua entra ahí. Eso está bien. Luego está el tímpano. Es una piel fina. Como la parte de arriba de un tambor. Sella el interior del agua.

Detrás del tambor está el Oído Medio. Este es un espacio de aire. Aire. No agua.

Cuando bajas, el agua empuja el tambor. La presión aumenta. Ley de Boyle. No me gusta la física, pero debes saber esto. La presión sube, el volumen baja. El aire dentro de tu oído medio se encoge. El agua empuja el tímpano HACIA ADENTRO. Ese es el dolor. Ese es el apretón.

Si no haces nada, el tambor se estirará. Dolerá. Si eres estúpido y sigues bajando, reventará. ¡Pop! El agua fría entra de golpe contra el oído interno. Te mareas porque el agua fría confunde tus sensores de equilibrio (vértigo). Vomitas en tu regulador. Nada bueno.

Para arreglar esto, necesitamos meter más aire en ese espacio del oído medio para empujar el tambor de nuevo hacia afuera.

¿Pero cómo? El oído medio está sellado... casi siempre.

Hay una manguerita. La llamamos la trompa de Eustaquio.

Diagrama anatómico del oído

Este tubo conecta tu oído medio con la parte de atrás de tu garganta. Normalmente, está cerrado. Es plano. Como la cámara desinflada de una llanta. Si estuviera siempre abierto, escucharías tu propia voz retumbando dentro de tu cabeza demasiado fuerte.

Cuando compensamos, estamos tratando de forzar este tubo para que se abra. Enviamos aire desde la garganta, a través del tubo, hacia el oído medio. Pop. La presión es igual. Sin dolor.

Pero ustedes esperan demasiado. Esperan hasta que la presión bloquea el tubo y lo deja bien cerrado. Luego soplan y soplan y no pasa nada.

La Regla de Oro: Temprano y seguido

Aquí es donde cometes el error. Saltas al agua. Miras los peces. Miras tu computadora elegante. Nadas hacia abajo hasta los cinco metros. Entonces sientes dolor. Entonces intentas apretar y soplar.

¡Muy tarde!

Cuando esperas, la presión del exterior ya está apretando la trompa de Eustaquio para cerrarla. Es como intentar abrir una puerta cuando un carabao se apoya contra ella desde el otro lado. Trabajo duro.

Debes compensar antes de sentir dolor.

  1. Antes de saltar: Compensa en el bote. Suavemente. Asegúrate de que los tubos se abran ("pop").
  2. En la superficie: Compensa antes de que tu cabeza se sumerja.
  3. Cada medio metro: No esperes a los metros. Cada vez que sueltas aire, compensas.

Si esperas al dolor, ya estás fallando. El tejido del tubo se hincha. Se bloquea. Luego empujas más fuerte. Lastimas más tus oídos.

Técnica 1: La maniobra de Valsalva

Esto es lo que te enseñan en la clase de Open Water. Es la más común. También es la que haces mal.

Cómo hacerla:

  1. Aprieta las fosas de tu nariz para cerrarlas. Bien fuerte.
  2. Cierra la boca.
  3. Sopla aire suavemente por la nariz.

Como la nariz está cerrada, el aire no tiene a dónde ir. Fuerza las trompas de Eustaquio para que se abran.

La advertencia de Santiago: ¡No soples como si estuvieras inflando la llanta de un camión! Veo a buceadores con la cara roja. Los ojos se les salen. Las venas del cuello grandes como cuerdas.

¡Sus! Si soplas demasiado fuerte, puedes dañar el oído interno. Puedes romper la Ventana Redonda. Si eso se rompe, el líquido se sale. Pierdes la audición. Te queda un zumbido en los oídos (tinnitus).

Sopla suavemente. Como si estuvieras soplando un pañuelo de papel para quitarlo de una mesa. Si no se abre, para. No lo fuerces.

Técnica 2: La maniobra de Toynbee

A veces la Valsalva no funciona. O tal vez estás subiendo y sientes un "bloqueo inverso" (hablaré de esto más tarde). La Toynbee es más suave. Se siente más natural.

Cómo hacerla:

  1. Aprieta la nariz para cerrarla.
  2. Traga saliva.

Eso es todo. Solo traga.

Cuando tragas, los músculos de tu garganta tiran de las trompas de Eustaquio para abrirlas. Al mismo tiempo, tu lengua empuja un poco de aire hacia arriba.

Esto es bueno si tus oídos son sensibles. Es muy bueno para compensar al subir si te quedas atascado. Pero a veces, cuando el aire de tu tanque está seco, es difícil tragar. Tu boca está como el desierto.

Intenta mover la mandíbula de lado a lado mientras tragas. Ayuda.

Técnica 3: La maniobra de Frenzel

Ah, ahora hablamos de habilidad. Los apneístas usan esto. Los pescadores de arpón en mi pueblo usan esto. No sabíamos que se llamaba "Frenzel". Nosotros lo llamamos "El empuje de lengua".

Esto es mejor que Valsalva. ¿Por qué? Porque no usas tus pulmones. No esfuerzas tu pecho. Es más seguro para tu corazón y tu oído interno.

Buceador haciendo la maniobra de Frenzel

Cómo hacerla:

  1. Aprieta tu nariz.
  2. Cierra la parte posterior de tu garganta (la glotis). Como si fueras a levantar algo pesado.
  3. Haz el sonido de la letra "T" o "K".
  4. Usa tu lengua como un pistón. Empuja la parte de atrás de tu lengua contra el paladar.

Esto atrapa una pequeña bolsa de aire en tu garganta. Tu lengua aprieta este aire hacia la nariz. La nariz está cerrada. Así que el aire va a los oídos.

Es rápido. Click-click. Así de simple. Puedes hacerlo rápido. Usa muy poca energía.

Si quieres ser un buceador de verdad, aprende esto. Practica frente al espejo. Se ve estúpido. Pero funciona.

Comparación de técnicas

Hice esta tabla para ti. Porque sé que te gusta mirar datos en lugar del océano.

TécnicaCómo funcionaBuena paraMala para
ValsalvaApretar y soplar desde los pulmonesPrincipiantes. Fácil de aprender.Puede causar lesiones si se sopla muy fuerte. Usa presión del pecho.
ToynbeeApretar y tragarOídos sensibles. Bloqueos inversos.Difícil de hacer con la boca seca. Más lenta.
FrenzelApretar y pistón de lenguaBuceadores avanzados. Apneístas. Muy segura.Difícil de aprender. Requiere control de la lengua.

¿Qué pasa si no funciona?

Así que intentas Valsalva. Intentas Toynbee. Mueves la mandíbula. Pareces un pez comiendo mantequilla de maní. Pero el oído sigue doliendo. La presión sigue ahí.

Para.

No bajes. No pienses "Tal vez se destape en un minuto". No pasará.

  1. Haz la señal a tu compañero. Detén el descenso.
  2. Sube. Asciende uno o dos metros. Solo un poco. Hasta que el dolor desaparezca.
  3. Inténtalo de nuevo. Suavemente. Estira tu cuello inclinando la cabeza lejos del oído bloqueado. A veces esto estira el tubo y lo abre.
  4. ¿Sin suerte? Aborta.

Esta es la parte que a nadie le gusta. Pagaste por el bote. Te despertaste temprano. Te pusiste el traje de neopreno apretado. Pero si no puedes despejar tus oídos, no puedes bucear.

Si lo fuerzas, te romperás el tímpano. ¿Sabes cuánto tarda eso en curar? Meses. Sin bucear por meses. Infección. Dolor. Tal vez cirugía.

¿Vale la pena un buceo por perder tu oído? ¿Vale la pena quedarte seco por seis meses?

No te hagas el héroe. El océano estará allí mañana. El coral no se va a ninguna parte (a menos que vengan los pescadores con dinamita, pero esa es otra historia).

Buceador haciendo señal de abortar

Una nota sobre el "Bloqueo Inverso"

A veces, bajas bien. Pero cuando subes... ¡Aray! Dolor.

El aire en tu oído medio se expandió al subir (la Ley de Boyle otra vez), pero el tubo está atascado y cerrado. El aire no puede salir. Empuja el tímpano HACIA AFUERA. Esto es un Bloqueo Inverso.

Si esto sucede:

  • No salgas disparado a la superficie. Tu oído explotará.
  • Para. Ve HACIA ABAJO un poco hasta que el dolor pare. Esto recomprime el aire.
  • Usa la Toynbee (tragar) o mueve tu mandíbula. ¡No soples! Soplar mete más aire. Tú quieres que el aire salga.
  • Asciende muy, muy lentamente.

El consejo final del Tatay Santiago

Sabes, en mis tiempos, no teníamos estas máscaras de silicona suave. Teníamos caucho duro. Olíamos a llanta vieja. No nos quejábamos.

Pero respetábamos el cuerpo.

¿Tienes gripe? No bucees. El moco bloquea el tubo. ¿Tomaste medicina descongestionante? Ten cuidado. Si el efecto de la medicina se pasa bajo el agua, el tejido se hincha de nuevo y te da un bloqueo inverso. Malas noticias.

Cuida tus oídos. Manténlos limpios. Después del buceo, enjuágalos con agua fresca y limpia. No te pongas alcohol ni gotas raras si tu oído te duele; si tienes un pequeño rasguño, el alcohol arderá como el fuego. Solo agua limpia.

Practica el Frenzel mientras ves la televisión. Aprieta tu nariz. Click. Haz que los oídos suenen. Obtén control de esos músculos.

La próxima vez que vengas a bucear conmigo, no quiero verte agitando las manos a los tres metros. Quiero verte planeando a veinte metros, mirando el caballito de mar pigmeo.

Ahora vete. Lava tu equipo. No lo dejes bajo el sol.

Hay naku. Niños de hoy en día.