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Liam 'Rocket' O'Connor

Tiburón es un mentiroso: La verdad sobre los escualos y por qué no quieren comerte

Hollywood te ha estado mintiendo durante décadas, colega. Los tiburones no son esos devora-hombres sin cerebro que ves en la gran pantalla. Aquí te cuento por qué es más probable que te liquide una máquina expendedora que un Gran Blanco.

Tiburón es un mentiroso: La verdad sobre los escualos y por qué no quieren comerte

Estaba a treinta metros de profundidad frente a la costa de Beqa Lagoon, en Fiyi. El agua estaba de un gris turbio que cortaba el rollo ese día. No era precisamente la foto de postal que ves en Instagram. Podía sentir el sabor metálico del regulador en mi boca y la presión apretando el neopreno contra mi piel. Estaba todo tranquilo. Demasiado tranquilo.

Entonces lo vi. Un tiburón sarda. Una mole de músculo puro con muy malas pulgas, surgiendo de la penumbra como un tren de mercancías con aletas. Medía unos tres metros. Un bicho de cuidado.

¿Mi corazón? Sí, estaba intentando salir a puñetazos de mi caja torácica. Eso es la adrenalina. Esa es la chispa por la que vivo.

Pero aquí está el tema. No cargó contra mí. No abrió una boca llena de cuchillas de afeitar para despedazarme miembro a miembro. Solo me miró. Me echó una mirada de reojo. Podía ver su pupila siguiéndome. Me estaba analizando. Midiéndome. Decidiendo si yo era una amenaza o simplemente otro trozo de escombro a la deriva.

Decidió que yo era un aburrimiento. Con un coletazo perezoso, se desvaneció de nuevo en el azul.

¿Ese momento de ahí? Esa es la pura verdad sobre los tiburones. No es el espectáculo de terror con gritos y sangre a borbotones que ves en las pelis. Es cálculo. Es curiosidad. Normalmente, es indiferencia total.

Encuentro con Tiburón Sarda

Hollywood nos la jugó doblada

Vamos a dejar una cosa clara desde el principio. Steven Spielberg es un fenómeno, pero Tiburón le hizo más daño al océano que un vertido masivo de petróleo.

Las películas nos han lavado el cerebro. Nos hacen creer que en el segundo en que tu dedo toca el agua salada, un Gran Blanco activa el GPS en tu pierna. Pintan a estos animales como asesinos en serie con una vendetta contra adolescentes en bikini. Son patrañas absolutas.

Los tiburones llevan patrullando los océanos más de 400 millones de años. Sobrevivieron a todo. Dinosaurios. Eras glaciares. Asteroides. Son los supervivientes definitivos. Si fueran máquinas de matar sin cerebro que se comen todo lo que ven, el océano ya estaría vacío. Pero no lo está. Es un sistema equilibrado (o lo era, hasta que empezamos a meter la pata nosotros).

Cuando buceo en un naufragio, estoy entrando en su casa. Soy el invitado. Normalmente un invitado ruidoso, no invitado, que suelta burbujas y se ve ridículo. Y la mayoría de las veces, los tiburones solo quieren saber qué narices soy.

Las estadísticas puras (No mienten, colega)

¿Quieres hablar de números? Hablemos de números. Porque las matemáticas están de mi parte.

Te aterra que te pegue un bocado un tiburón, ¿verdad? Pero probablemente no te lo pensaste dos veces al coger el coche para ir a la playa esta tarde. O al arreglar esa tostadora con un tenedor.

Según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón (ISAF), las probabilidades de morir por un ataque de tiburón a lo largo de tu vida son aproximadamente de 1 entre 3,7 millones. Tienes más posibilidades de ganar la lotería y que te parta un rayo el mismo día mientras montas en un monociclo.

Echa un vistazo a esta tabla. Pone las cosas en perspectiva. Esto es a lo que deberías tener miedo de verdad.

Causa de MuerteProbabilidades (Aprox.)Factor de Miedo
Enfermedad Cardíaca1 entre 5Aterradoramente aburrido
Accidente de Coche1 entre 107Más común que el pan
Caerse por las escaleras1 entre 1.600Torpeza pura
Máquina expendedora que se te cae encima1 entre 112 millonesVergonzoso
Ataque de Tiburón1 entre 3,7 millonesLEGENDARIO (pero raro)
Hacerse un selfie(Aumentando cada año)Simplemente estúpido

¿Ves eso? Es más probable que te aplaste una máquina expendedora intentando sacar un Snickers atascado que morir devorado por un tiburón. Y aun así, nadie hace películas de terror sobre máquinas expendedoras asesinas.

El número de mordiscos no provocados a nivel mundial por año suele rondar entre los 60 y 80. ¿Muertes? Normalmente menos de 10. En todo el mundo. En un año entero. Muere más gente haciéndose selfies en acantilados cada mes. Piénsalo la próxima vez que te preocupe ver una aleta dorsal.

Error de identidad: Pareces una foca, colega

Entonces, ¿por qué ocurren los ataques? Si no quieren comernos, ¿por qué muerden a la gente?

Normalmente es un caso de error de identidad. Especialmente para vosotros, los surfistas.

Imagínate que eres un Gran Blanco. Estás cazando focas. Las focas son barritas energéticas de pura proteína y grasa. Deliciosas. Ahora, mira hacia la superficie. Ves una forma ovalada oscura con cuatro extremidades sobresaliendo, remando.

Para un tiburón que mira hacia arriba desde las profundidades, un surfista en una tabla parece exactamente una foca. Exactamente.

Así que el tiburón sube para dar un "mordisco de prueba". Aquí está el problema. Los tiburones no tienen manos. Si quiero saber qué es algo, lo cojo. Un tiburón no puede hacer eso. Tiene que usar su boca para sentir. Da un mordisquito para ver si eres comida.

El asunto es que un "mordisquito" de un Gran Blanco de 4 metros es una herida catastrófica para un humano blando y blandengue. Pero fíjate que la mayoría de los ataques de tiburón son de "golpe y fuga". El tiburón muerde, se da cuenta de que "¡Puaj!, esto es hueso y neopreno, no grasa de foca", y se larga. No suelen volver a por el segundo plato. Les sabemos fatal. Somos demasiado huesudos. No tenemos suficiente grasa.

No estamos en el menú. Solo somos accidentes fruto de la curiosidad.

Silueta de Surfista

La pandilla enrollada

No todos los tiburones son titanes de las profundidades como el Gran Blanco o el Tigre. La mayoría de los tiburones son tan peligrosos como un golden retriever.

He pasado cientos de horas bajo el agua y algunos de mis mejores colegas tienen branquias. Si estás pensando en meterte en el buceo con tiburones, estos son los que verás, y son una auténtica pasada.

El Tiburón Nodriza

A estos los llamamos los perezosos del océano. Los verás durmiendo bajo cornisas en el Caribe o en partes de Australia. Tienen esas pequeñas barbas en la cara que parecen bigotes. Básicamente aspiran marisco. He visto a algunos insensatos prácticamente sentarse encima de ellos (no lo hagáis, en serio, acosar a la vida marina es una gran metedura de pata) y el tiburón simplemente se mueve un poco. Son puro relax.

El Tiburón de Arrecife (Puntas Negras/Puntas Blancas/Grises)

Estos son las unidades de patrulla estándar del arrecife. Son elegantes, rápidos y asustadizos. Si nadas hacia ellos demasiado rápido, salen pitando. Nos tienen pánico a nosotros. Ver a un tiburón de arrecife del Caribe patrullando la pared en Cozumel es un momentazo, no un peligro. Mantienen el arrecife sano eliminando a los peces enfermos. Son los médicos del mar.

El Tiburón Ballena

El Gran Gigante Bonachón. Estas moles crecen hasta los 12 metros de largo. Enormes. Del tamaño de un autobús. Pero comen plancton. Bichitos microscópicos. Tienen la garganta del tamaño de un pomelo. Podrías nadar directo a su boca (no lo intentes) y simplemente te escupiría. Nadar junto a un tiburón ballena en Ningaloo o México es una experiencia espiritual, colega. Te cambia.

Buceador con Tiburón Ballena

El verdadero monstruo somos nosotros

Aquí es donde me cabreo. Me caliento. Porque mientras nosotros estamos temblando en nuestros neoprenos preocupados por un mordisco, nosotros los estamos masacrando por millones.

La sopa de aleta de tiburón. Es la mayor estafa de la historia.

Los pescadores atrapan a estas magníficas criaturas, les cortan las aletas mientras aún están vivas y los patean de vuelta al océano. El tiburón no puede nadar. Se hunde hasta el fondo y se ahoga o es devorado vivo por otros peces. Es BRUTAL. Es un desperdicio. Es asqueroso.

Matamos aproximadamente 100 millones de tiburones al año. 100 millones.

Si aniquilamos a los tiburones, el ecosistema del océano colapsa. Son los superdepredadores. Mantienen a raya las poblaciones de otros peces. Sin ellos, los peces enfermos sobreviven, las enfermedades se propagan, las algas se apoderan del coral y los arrecifes mueren. Si el océano muere, estamos en serios problemas, colega. Los necesitamos.

Comer sopa de aleta de tiburón es como quemar el Louvre porque te gusta el olor a ceniza. Es una demostración de estatus sin sentido. No tiene sabor. No tiene valor nutricional. Es solo cartílago.

Cómo ser un fuera de serie en el agua

Entonces, ¿quieres bucear con tiburones? De lujo. Es el mejor subidón que tendrás jamás. Pero tienes que respetar a los lugareños para estar a salvo.

  1. Contacto visual: Si un tiburón se acerca, míralo a los ojos. Hazle saber que lo ves. Los depredadores confían en el factor sorpresa. Si los sigues con la mirada, saben que se acabó el juego.
  2. Mantente vertical: No parezcas una foca. Si estás en la superficie, ponte vertical. No chapotees. Chapotear suena como un pez moribundo. Eso es tocar la campana para cenar.
  3. No tocar: Esto no es un zoo de caricias. Las manos quietas. Tocarles elimina su capa protectora de mucosa y puede provocar un mordisco defensivo.
  4. Confía en tu guía: Si el guía dice "todos al barco", te subes al barco. No discutas.

El océano es el último lugar salvaje de verdad en la Tierra. No es un parque temático. Es crudo. Es bestial. Por eso nos encanta.

No dejes que una peli cutre de los años 70 te mantenga fuera del agua. Los tiburones no te están esperando. Tienen cosas mejores que hacer. Ve a mojarte las aletas. Mira a un tiburón en libertad. Te prometo que, cuando veas esa silueta gris deslizándose por el azul, no sentirás miedo. Sentirás asombro.

Y eso, amigos míos, merece la pena protegerlo.

Nos vemos en el fondo.

Buceador choca esos cinco